Mejorar las habilidades y capacidades sociales, motoras y académicas de niños con trastornos neurológicos y enfermedades raras a través del uso de una novedosa técnica de estimulación cerebral no invasiva.
Se espera un impacto sustancial en los parámetros de mejora definidos de forma individual para cada niño al principio del proyecto.
Ante esta necesidad clínica urgente, el objetivo de este proyecto es investigar los efectos de la estimulación transcraneal con corriente pulsada (tPCS), junto con la terapia estándar, en la mejora del funcionamiento social y académico en niños con trastornos del neurodesarrollo.
La tPCS es una técnica de estimulación cerebral no invasiva y de baja intensidad que transmite corriente pulsada de frecuencia fija a la corteza mediante electrodos de superficie colocados en el cuero cabelludo, con el fin de modular la excitabilidad neuronal. Entre los diferentes modos de estimulación transcraneal, la tPCS es el más nuevo y ha ganado atención en entornos experimentales.
El estudio propone el uso de esta tecnología en una población de niños y adolescentes con trastornos del neurodesarrollo, alumnos del Colegio Querer de la Fundación Querer. Estudios previos han demostrado que la tPCS puede mejorar la conectividad funcional e inducir plasticidad cortical, además de ser segura y eficaz para mejorar el funcionamiento social , lo que refuerza la importancia de su investigación en este contexto.
Aprobación del Comité de ética de investigación correspondiente.
Selección de niños aptos para el estudio y firma de consentimiento informado de los padres.
Evaluaciones iniciales, incluida una resonancia magnética y tests de cognición y académicos estandarizados.
Establecimiento de objetivos para cada participante a través de pruebas específicamente establecidas por el centro escolar y el equipo investigador.
Recepción del aparato estimulación, prestado por el fabricante, y formación al personal del colegio encargado de su aplicación.
Realización de una prueba piloto con 30 niños: de 20 minutos de estimulación diaria, supervisados durante 14 semanas.
Evaluaciones finales, idénticas a las iniciales.
Análisis de los datos obtenidos, comparando la evolución de cada participante respecto a los resultados previos a la intervención, en función de los objetivos individuales y mediante distintos tests estandarizados.
Entrega de un informe final a cada familia y publicación de los resultados globales en un artículo científico. Se prevé que este contribuya al desarrollo de un programa de salud que suponga un tratamiento innovador, no invasivo y escalable fácilmente.
Se beneficiarán de forma directa al menos 12 menores de entre 4 y 17 años, con trastornos neurológicos y/o enfermedades raras, como TEA, TDAH, discapacidad intelectual, retraso global del desarrollo, síndrome de kabuki, Síndrome de X frágil, Síndrome de Coffín Siris o mutaciones genéticas. Se excluyen niños con epilepsia.
